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Como en la mayoría de los pueblos de España, la noche del 5 de enero a nuestro pueblo acuden sin falta S.S. M.M. Los Reyes Magos de Oriente.
Vienen a adorar al Niño Jesús recién nacido, y a regalar presentes a los niños de Escalante. 
Para acabar a la mañana siguiente extenuados de tanto trabajo de reparto. 
La cabalgata está encabezada por los ángeles, el Niño Jesús, la Virgen María, San José y la mula. 
Melchor, Gaspar y Baltasar, siempre llegan a Escalante por el portillo. En algunas ocasiones hacen una paradita para que sus caballos y comitiva descansen en el convento de las Monjas; y en otras ocasiones pasan por el convento de las Monjas después de visitar Escalante. 
Al llegar al Portal de la Villa, tras haber recorrido el pueblo para ver si ha venido a vivir algún niño nuevo a Escalante, se disponen a adorar al Niño Jesús, que se encuentra a los pies de San José y la Virgen María mientras el coro entona villancicos que se llevan cantando en Escalante toda la vida. El coro que acompaña a los Reyes Magos sabe cantar estos villancicos tan singulares porque hace más de 25 los años que se cantan en nuestro pueblo. 
Después de esto se suben al balcón del Ayuntamiento, y desde allí saludan a todos los niños, y no tan niños de Escalante. 
Cuando bajan del balcón del Ayuntamiento se sientan en unas sillas que su séquito ha preparado para ellos, y reparten caramelos para todo el mundo. Y entrevistan a los más pequeños uno a uno. 
Lo normal es que una vez que esta ceremonia ha terminado, S.S. M.M. Los Reyes Magos comiencen a repartir los regalos que traen desde Oriente, empezando por el convento de las Monjas, y después a todos los vecinos de Escalante mientras duermen, pero en algunas ocasiones, los Reyes visitan a algunos niños cuando aún están despiertos. 
Hecho ésto, se montan en sus caballos de nuevo y se marchan. |